El Gobierno Sánchez tiene como propósito acabar con la universidad privada en España.
Lo dijo claramente María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, asegurando que este tipo de instituciones suponen una “amenaza” para la clase trabajadora y acusó a los alumnos de estos centros de “comprarse el título”.
Sin ir más lejos, el Gobierno pone más requisitos a estos organismos con el fin de endurecer la normativa como un informe vinculante y un mínimo de 4.500 estudiantes.
Eso sí, el propio Pedro Sánchez olvida su pasado como estudiante. El socialista se licenció en el Real Centro Universitario María Cristina y se doctoró en la Universidad Camilo José Cela. También otros ministros como Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares, Elma Saiz y Jordi Hereu, estudiaron en universidades privadas, los mismos centros que ahora el propio presidente tacha de “chiringuitos educativos”.
El asunto llegó a la mesa de debate del programa ‘Espejo Público’ (Antena 3) en la mañana de este 1 de abril de 2025. El empresario y especialista en marketing, Marcos de Quinto, desmontó rápidamente el argumentario de Moncloa y lo hizo poniendo como ejemplo a la no-doctorada Begoña Gómez.
El expolítico puso de modelo su propia experiencia estudiando en universidad privada y pública.
“Hay universidades públicas o privadas que pueden ser buenas, que pueden ser regulares, pero cuando llegamos a malas hay que entender que una universidad privada no se financia con el presupuesto público. Y entonces una universidad privada, si es mala, acaba desapareciendo. Entonces esa rotación dentro de universidades, de alguna manera, es bastante sana. Una universidad privada tiene que vivir de su prestigio. Si no tienes prestigio, si no tienes, como Harvard, como Cambridge, que te hayan salido premios Nobel de ella, que la gente se pueda colocar una vez saliendo de esas universidades, pues la verdad es que están condenadas a desaparecer, porque siendo mejor una pública, ¿por qué voy a pagar para estar en una mala que encima no me da salidas?”.
En esta línea, de Quinto recalcó que, desde que está Sánchez en el Gobierno, en los últimos siete años, el incremento de alumnos en las universidades privadas es del cincuenta y cuatro por ciento y, sin embargo, en las universidades públicas es del cero coma diecisiete.
“Si Sánchez dice que los títulos se compran y se venden en las universidades privadas, a lo mejor lo está diciendo por los títulos de doctorado como el que tiene Sánchez. Y luego, lo que no ayuda a prestigiar las universidades públicas es, por ejemplo, que en algunas de ellas a alguien sin licenciatura, como es el caso de su esposa, le den una cátedra”, criticó el especialista en marketing.